OBRA: CUANDO EXPLOTE LA TERCERA BOMBA, DE BENJAMÍN VILLALOBOS

Director: Juan Diego Bonilla.

Elenco: María Jesús Marcone, Daniela Fuenzalida, Ignacia Goles, Camilo Muñoz, José Tomás González, Benjamín Villalobos.

Durante el mes de junio se presentó en el Teatro Camilo Henríquez, Amunátegui 31, la obra “Cuando explote la tercera bomba” del joven dramaturgo Benjamín Villalobos, dirigida por Juan Diego Bonilla, de la Cía. de Teatro Subsuelo, compuesta por jóvenes actores de la P. Universidad Católica más uno de la Universidad de Chile, José Tomás González.

Es una obra compleja, profunda, dinámica, que plantea de idea de dimensiones o universos paralelos. Todo ocurre en una casa que es, a la vez, muchas casas, donde los seis personajes nos llevarán desde situaciones amorosas, pasionales, también de sangre, hasta individuos que han dejado atrás la humanidad para contemplar lo real desde seres de laboratorio que desconocen incluso cómo nace naturalmente un ser humano. Y la guerra presente.

De su obra dice el actor y dramaturgo Benjamín Villalobos: “Una obra de ciencia ficción, con dejos de pop, humor y melodrama. Tratamos un tema poco desarrollado antes en teatro: las dimensiones paralelas, como una excusa para reflexionar sobre nuestra humanidad”.

En El Mercurio on line (19 de junio de 2015), leemos la crítica de Andrea Jeftanovic:

“Este joven dramaturgo maneja ‘el explosivo’ de la ucronía, esos universos posibles que nos sugiere, por ejemplo, la ciencia ficción. La historia, se dice, ocurre en ‘una casa que es la misma casa, que son muchas casas, que nunca son la misma casa’. Villalobos cruza el teatro con la física cuántica y el pensamiento mágico, pero no como una clase pedagógica, sino como un disparador creativo. Por ejemplo, los cinco personajes son conceptos disímiles: El paranoico, La que sangra, La nana (el animal grosero), El fantasma, Lo que se parece a ti, La zoológica, y se enfrentan y cohabitan en un sujeto haciendo colapsar sentidos y coherencias. Sin duda, el espectáculo ganaría con síntesis y afinando los engranajes que transmitan mejor su propuesta, a veces confusa y reiterativa. El final festivo es el más cautivador, la fiesta post-ideologías, cuando "de verdad" los seres humanos hayamos avanzado en el conocimiento y no insistamos en modelos obsoletos y fracasados”.

Se atreve la buena Compañía Subsuelo con un tema complejo, que exige del espectador sumirse en una reflexión sobre nuestro mundo y otros, con una guerra de fondo, con la amenaza atómica, con la revisión de teorías sobre el origen de todo, y de Dios en la historia, con el desconsuelo humano o lo que está en las dimensiones paralelas de la Humanidad. Frases como “…no fuimos ni famosos ni felices”, ni aquella conmovedora: “-Estás sangrando./ -Tú también. Siempre estamos sangrando”. Una obra dinámica, con buenas actuaciones y una de las mejores es aquella de la “fiesta post-ideologías” de que habla Andrea Jeftanovic. Los elementos tecnológicos, la música contribuyen también a ir creando esa atmósfera de uno o varios mundos en estado de crisis, lo mismo la escenografía, bien escogida, simple, congruente y efectiva. Y en todo esto, hay lugar para el amor, los “amores trascendentales” que atraviesan las distintas dimensiones. Teatro sin concesiones: indagatorio, cuestionador, interpelador de lo que consideramos la realidad y la Humanidad.

Queremos hacer notar que de los seis actores que componen la promisoria Compañía Subsuelo, más el director Juan Diego Bonilla, dos de ellos son exalumnos de nuestro Colegio San Agustín: Benjamín Villalobos, también dramaturgo, y el actor de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, José Tomás González.

 

Depto. de Extensión y Cultura